24 jun 2008

AOD (by C!N)

AOD: Ayuda oficial al desarrollo

Fuentes:

Apuntes de clase de:

García, Caterina - González, Felipe - Sanahuja, José Antonio - Angulo, Carmelo

Libros y documentos de Internet

Sanahuja, José Antonio

CONGE, Coordinadora de ONG para el desarrollo España: AOD hoy, discurso y realidad

Antecedentes históricos

En 1961 se crea el Comité de Ayuda al Desarrollo - CAD, órgano especializado de la OCDE que establece las principales directrices de la política de cooperación para los países e instituciones miembros.

Sus recomendaciones no tienen un carácter vinculante, pero están dotadas de una fuerza moral. Forman parte del mismo los principales países industrializados del mundo, así como la Comisión Europea, participando como observadores el BM, el FMI y el BERD.

El CAD constituye hasta hoy el órgano de mayor autoridad en materia de criterios de cooperación al desarrollo. Los criterios de contabilización de la AOD proporcionados por el CAD son los aceptados por los principales países y organizaciones donantes.

En 1969, a partir del Informe Pearson surge la recomendación de que los países ricos destinen el 0,7% de su riqueza nacional al desarrollo de los países atrasados estableciendo la idea de la corresponsabilidad entre todos los países.

En 1970, una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció que cada país económicamente adelantado debería aumentar progresivamente su ayuda oficial al desarrollo y hacer los mayores esfuerzos para alcanzar a mediados de esa década una cantidad mínima equivalente al 0,7 % de su PNB a precios de mercado, hacia el final del decenio.

La seriedad del compromiso adquirido es bastante variable.

Por término medio, los países miembros del Comité de ayuda al desarrollo (CAD) de la OCDE, (organización que reúne a los países más industrializados) han quedado lejos del objetivo del 0,7: el conjunto de los países desarrollados destina apenas un 0,24%. En el año 2000, el presupuesto de ayuda internacional estaba estancado.

En la actualidad, los objetivos de esta resolución siguen siendo borrosos y numerosos países siguen sin responder. Sólo han conseguido o superado el 0,7% cinco países: Dinamarca, Noruega, Países Bajos, Suecia y Luxemburgo.

EEUU es el mayor donante de AOD en términos absolutos pero el último de la lista en términos relativos (0,16% de su PNB). España está en 0,25%.

Definición y tipo de AOD

Se entiende como ayuda o asistencia oficial para el desarrollo (AOD) aquella transferencia de recursos de origen público, incluyendo agencias oficiales, gobiernos regionales y locales y agencias ejecutivas, entregada directamente, o a través de las instituciones multilaterales, en favor de los países en desarrollo, siempre que se cumplan dos condiciones:

1. Que tengan por objetivo principal la promoción del desarrollo económico y el bienestar de los países receptores. Esto no excluye que puedan existir otros objetivos secundarios, pero no se admite la ayuda militar.

2. Que se otorguen en términos financieros de una concesionalidad mínima del 35%, del 50% para los “países menos adelantados” (PMA).

Se distingue entre:

La AOD multilateral, que se canaliza a través de las instituciones financieras internacionales (IFI), las organizaciones internacionales no financieras (agencias especializadas y “Programas” y “Fondos” de Naciones Unidas) y los “fondos multilaterales” como el Fondo Europeo de Desarrollo (FED).

La ayuda bilateral, que se compone de la cooperación reembolsable -los préstamos concesionales- y la no reembolsable -donaciones.

En España la cooperación bilateral no reembolsable puede provenir de la administración Central o de instituciones públicas autonómicas o locales.

Ayuda al desarrollo NO oficial

Se incluyen en la ayuda internacional al desarrollo, pero no en la AOD, los recursos privados canalizados hacia los países en desarrollo por las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo (ONGD) y otras Fundaciones sin ánimo de lucro.

Sin embargo, los recursos oficiales canalizados por los poderes públicos a través de las ONGD computan también como AOD.

Composición de la Ayuda Oficial al Desarrollo

1- AOD multilateral

Contribuciones a las Instituciones Financieras Internacionales (IFI)

Contribuciones a Organismos Internacionales No Financieros

Contribuciones al presupuesto de la AOD de la Unión Europea -países integrantes-

Contribuciones al Fondo Europeo de Desarrollo -países integrantes-

Contribuciones a otros fondos “semi-multilaterales” -países de la OPEP-

2- AOD bilateral

2.1-reembolsable

Préstamos concesionales -en España: “Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD)-.

Microcréditos

2.2- No reembolsable

Ayuda humanitaria

Ayuda de emergencia

Proyectos de desarrollo económico y social

Ayuda-programa -apoyo a la balanza de pagos, a las importaciones, a los presupuestos públicos o de reducción de deuda-.

Cooperación científica y técnica

Subvenciones a ONGD

AOD y ODM

“Impulsar un renovado esfuerzo de cooperación a través de los ODM supone, más allá de sus metas concretas, una forma de avanzar hacia una “política global de cohesión”. Ahora bien, no hay que ser ingenuos. A medio y largo plazo, tal política no puede estar basada en la ayuda voluntaria y discrecional, ni coexistir con un marco de incentivos como el actual, que alienta comportamientos escapistas, en el que cada cual trataría de eludir los costes que supone alcanzar esas metas comunes. Una verdadera política global de cohesión, como ilustran las políticas nacionales y el caso de la U.E., deberá estar basadas en contribuciones vinculantes - más allá del objetivo del 0,7% del PIB, aportaciones obligatorias de AOD y los “impuestos globales”, hoy en discusión- y en normas que, sobre poniéndose a la voluntad soberana de los Estados, aseguren que los recursos se orientan realmente a la lucha contra la pobreza y la exclusión”

SANAHUJA, José Antonio. “Los Objetivos del Milenio como programa de cohesión social”

Críticas a la AOD

1- La cantidad y la calidad de la ayuda

A pesar de los miles de millones de dólares que se donaron a países en desarrollo durante los últimos 50 años, una cuarta parte de la población mundial vive todavía en lo que las Naciones Unidas califican como pobreza extrema. En muchas partes del mundo, la situación está incluso empeorando.

Pero, ¿por qué no sirven de nada los casi 70.000 millones de dólares que el mundo desarrollado invierte en Ayuda Oficial anualmente?

En primer lugar, estas sumas, aunque considerables, no son suficientes para aliviar los enormes desequilibrios del orden económico mundial, en el que las materias primas exportadas desde los países en desarrollo han perdido más del 50% de su valor comercial en los últimos 15 años.

En segundo lugar, por cada dólar de esta ayuda, los bancos se quedan otros tres en pagos de intereses de la deuda externa del Tercer Mundo, por lo que los países pobres incluso acaban pagando a los ricos más de lo que reciben.

En muchas ocasiones, la misma ayuda del país donante pasa directamente al Banco Mundial o al FMI en pagos por endeudamiento y deja a los países empobrecidos sin medios para construir sus propias economías o invertir en gasto social para su población. Según el informe “Ayuda real” de Action Aid International sólo el 40% de la ayuda contra la pobreza es real. El resto se pierde en costes administrativos, intereses comerciales y descoordinación.

Por lo tanto, un incremento de la ayuda no se traduce siempre en mayor impacto ni calidad. Se necesitan articular los marcos internacionales adecuados, haciendo que las dinámicas económicas y políticas se orienten y articulen al mismo objetivo.

En la cumbre de Monterrey, México (2002) se acordó mejorar la calidad de la ayuda (duplicarla) incluyendo el objetivo del 0,7% de los donantes. La UE acordó aumentar su ayuda en documento adjunto a esta.

Aumentar la cantidad y la calidad de AOD son, en definitiva, las únicas formas de hacer que la Declaración del Milenio sea un referente común de la política de desarrollo internacional.

El mensaje es claro: para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio será necesario movilizar más recursos y hacerlo de manera más eficaz.

2- AOD, deuda externa y la condonación de la deuda

Otro lastre inmoral, el de la deuda externa, está impidiendo un impacto efectivo de la AOD. Los países deudores tienen una responsabilidad conjunta ante las crisis por los préstamos otorgados irresponsablemente en el pasado, y los intereses injustos que generaron. La solución a este gran escollo para el desarrollo de los pueblos, pasa por la cancelación total de las deudas impagables de todos los países pobres, ya se trate de deudas multilaterales, bilaterales, concesionales o comerciales, con la única condición de que los recursos obtenidos a través del alivio de la deuda sean utilizados en asuntos prioritarios para el desarrollo comunitario y del país, lo que podría permitir la puesta en marcha de estrategias específicas de lucha contra la pobreza, elaboradas por los gobiernos locales, con participación de las instituciones y de la sociedad civil organizada y contener objetivos destinados a erradicar la pobreza y a garantizar la extensión de los derechos humanos para todos/as.

En cuanto a la condonación de la deuda de los PAE (países altamente endeudados) contabiliza como AOD de los países donantes. Pero esto no genera ayuda a largo ni a corto plazo porque los países “condonados” no tienen dinero no para pagar la deuda.

3- Utilización como arma política

En muchas ocasiones, la mayor parte de la Ayuda Oficial al Desarrollo se ha utilizado con fines egoístas. En primer lugar, continúa siendo un instrumento significativo de la política de asuntos exteriores y comercial de un país. Israel recibe más ayuda por persona que cualquier otro país, a pesar de ser una de las 25 naciones más ricas del mundo. La AOD también puede ser un arma política útil, como cuando Estados Unidos condonó a Egipto una deuda de 7.000 millones de dólares por su apoyo a la Guerra del Golfo de 1991.

4- El criterio de selectividad

Se refiere a que la AOD sólo se destine a aquellos países que tengan políticas públicas/sociales/ institucionales no corruptas y que respeten los DDHH.

Frente a esto, la condición de buen gobierno debería ser un objetivo, no un prerrequisito de la ayuda. La noción de buen o mal gobierno debe ser tenido en cuenta como una cualidad del desarrollo (o subdesarrollo) que debe ser mejorado. Por otro lado, los países en desarrollo no tienen la capacidad estadística para medir los indicadores que cumplan criterios de selectividad de buen gobierno y de instituciones. Además, las exigencias de transparencia, responsabilidad y “buen gobierno” no se aplican a los organismos financieros internacionales donantes.

5- El caso de España y los créditos FAD

España es el país de la OCDE con un mayor porcentaje de ayuda ligada o vinculada a intereses comerciales propios: los denominados créditos FAD que tan poco ayudan a los países en desarrollo y que sí impulsan la expansión comercial de las empresas españolas.

Conclusión

Aunque todos los compromisos en materia de AOD se alcanzaran en los próximos años, el mundo seguiría experimentando un déficit de financiación para el desarrollo. Se hace necesario buscar nuevos mecanismos de financiación que complementen y no sustituyan los compromisos actuales, relacionados con el aumento y la calidad de la AOD y el alivio de la deuda externa.

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